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12 mayo, 2017 customertop

Mitos y realidades sobre el teletrabajo

Cuando hablamos de teletrabajo nos estamos refiriendo a la posibilidad realizar la ocupación laboral de forma remota, aprovechando las nuevas tecnologías. Se trata de una modalidad de trabajo que busca aumentar la productividad, favorecer la conciliación y fomentar el trabajo por objetivos.

Pero a pesar de sus ventajas, según datos del INEsolo el 26% de las empresas apuestan por el teletrabajo. Y esto no ocurre solo porque los empresarios desconfíen de dar más libertad a sus empleados, la realidad es que muchas veces son los propios trabajadores los que rechazan esta opción por desconocimiento o porque creen erróneamente que les va a perjudicar.
Por eso es importante desmentir mitos y conocer la realidad de lo que implica el teletrabajo:

Desde casa se trabaja menos:

Más bien al contrario, ya que al no estar tan pendientes de la hora de salida, es más fácil que el tiempo de trabajo se alargue.
Pero hay que tener en cuenta que en el teletrabajo no son tan importantes las horas dedicadas como la consecución de objetivos. Esto no quiere decir que no haya que tener un horario más o menos fijo, porque ayuda a la comunicación con el equipo y con clientes, además de aportar cierta disciplina, pero si da más flexibilidad a la hora de organizar el trabajo, lo que favorece la conciliación de la vida laboral y personal.


En casa hay más distracciones:


Nos equivocamos al pensar que las oficinas son los mejores lugares para trabajar, interrupciones, el compañero que te cuenta su fin de semana, la hora del café, reuniones sobre la marcha, comidas que se alargan… La cultura del presentismo hace que los trabajadores pasen largas jornadas en la oficina, pero cualquiera que haya pasado por la experiencia de trabajar un día en casa, ha podido comprobar que sus horas le cundían más, precisamente, por el menor número de distracciones.
Se puede argumentar que en casa se tienen más tentaciones para no trabajar, pero una disciplina de trabajo evitará esto. Tampoco es un problema que el trabajador  pare para despejarse o realizar otras actividades, lo importante es que cuando se ponga a trabajar nada le distraiga de su tarea, así será más eficiente.

 Se es menos productivo:

Los estudios llevados a cabo al respecto han demostrado la falsedad de este mito, lo cierto es que la productividad aumenta. Por una parte por lo que comentábamos sobre las distracciones y porque el trabajador ahorra tiempo en desplazamientos que puede dedicar al trabajo, pero también porque la responsabilidad y la confianza otorgada aumentan el compromiso con la organización, mejoran el rendimiento, disminuyen el absentismo y reducen la rotación laboral.

Supone aislamiento del trabajador e impide el trabajo en equipo:

No si se evita. Existen muchas herramientas, fáciles de usar y que no suponen costes adicionales, para que los miembros del equipo se comuniquen entre sí, con sus superiores o realicen reuniones virtuales en cualquier momento.
Se pueden dar problemas en la comunicación, pero igual que pueden ocurrir entre compañeros que comparten el mismo espacio de trabajo. La clave no está en la distancia, si no en las personas.

Es más rentable trabajar por horas que por objetivos:

Se trata de un error muy extendido. Lo que hace falta es cambiar la cultura del presentismo por una basada en resultados y objetivos. Dando más importancia a la calidad del trabajo que a las horas dedicadas, las empresas serán más productivas.

Se trabaja en pijama desde el sofá:

Es, quizá, uno de los mitos más extendidos, pero no puede estar más equivocado. Al dar más responsabilidad sobre el trabajo existe un mayor compromiso con él y un mayor deseo de que las cosas salgan bien, y para ello, la disciplina y la organización son esenciales.
No ser visto afecta a la promoción dentro de la empresa y hace que el trabajo pase desapercibido:
El trabajo no puede pasar desapercibido porque hay responsables que se encargan de supervisar la consecución de los objetivos marcados. Y el trabajo bien hecho dará las mismas posibilidades de promocionar dentro de la organización, incluso más, porque primará más que otras consideraciones personales que a veces se tienen en cuenta en empresas donde el trabajo es presencial.

Te vuelves más sedentario:

Al contrario, ya que en la oficina puedes estar más de 8 horas sin levantarte del asiento. El tiempo que se pierde en desplazamientos, comidas o cafés, se puede dedicar a hacer otras actividades, como practicar deporte o ampliar la formación. El resultado son empleados más felices y con menos estrés, que tienen más tiempo para mejorar en su trabajo.
Después de ver la realidad que hay detrás del teletrabajo, es fácil comprender que cada vez más trabajadores jóvenes soliciten esta modalidad laboral, que les proporciona una mejor calidad de vida y les da más responsabilidad sobre su tiempo y su trabajo.