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1 septiembre, 2018 customertop

La necesidad de estar motivado con lo que haces


Una de las principales causas de la caída de ventas de muchas empresas es que cuentan con una plantilla de empleados que carecen de motivación por su trabajo. Acuden a la oficina con una actitud nada recomendable que los clientes perciben inmediatamente, y eso a la larga repercute en los resultados, por lo que debemos atajarlo de raíz lo antes posible.

Una parte importante de la responsabilidad la encontramos en el departamento de recursos humanos, si bien la motivación debe empezar siempre por uno mismo. ¿Cómo lo conseguimos? ¿Qué podemos hacer para que la ilusión vuelva a apoderarse de nosotros? ¿Existe alguna receta mágica con la que podamos conseguir que nuestra actividad nos despierte de nuevo el interés por mejorar y superarnos cada día?

Vamos a intentar buscar respuestas a todas estas preguntas. A desarrollar claves para cambiar la desgana por el entusiasmo, y que de esta forma nuestra carrera profesional pueda verse relanzada y nuestra empresa saque provecho de ello. En el trabajo o en cualquier otra área, la motivación es uno de los principales ingredientes con los que se cocina la receta del éxito.

 

Siempre buena cara en las visitas comerciales

Es lo principal: ser optimistas y sonreír a la vida. Puede que esta te lo devuelva con creces. Nuestros clientes nos tienen que ver seguros de nosotros mismos y nuestro discurso ha de ser convincente. En las visitas comerciales o cuando estemos de cara al público, siempre hemos de poner buena cara.

Está demostrado que repercute directamente en las ventas y resultados de las empresas. Si nos convertimos en empleados productivos para nuestra compañía, todo lo que consigamos quedará registrado en las bases de datos del departamento de recursos humanos. Seremos mejor valorados y podremos crecer dentro de la empresa. El cuento podemos aplicárnoslo en cualquier otra faceta de nuestra vida. ¿Cómo podemos hacer para que se produzca este cambio? Vamos a enumerar algunas claves.

– Todo lo que pueda resultar negativo e influir en nuestro estado de ánimo debemos desecharlo. Tenemos que esforzarnos por construir un ambiente positivo y cortar las alas a esas personas que agotan nuestra energía y consiguen cambiarnos el semblante.

– La confianza en nosotros mismos nos va a permitir llegar hasta donde nos propongamos. Empecemos a sustituir el “no soy capaz” por el “lo voy a conseguir”. Todo empezará a venirnos de cara. Las personas que visualizamos el éxito somos las que acabamos alcanzándolo, tal vez porque esa convicción nos hace perseverar y no rendirnos ante las adversidades.

Determinación y motivación van de la mano. Si sabemos lo que queremos y vamos a por ello sin titubeos, seguramente lo acabemos consiguiendo y eso va a reforzar nuestra autoestima. La desmotivación es la principal fuente de dudas e inseguridades.

– Lógicamente, no siempre todo nos va a venir de cara. Sería de ilusos pensar que avanzamos por un camino de rosas. En el trabajo y en la vida misma, todo cuesta su esfuerzo y a veces el fruto no llega a la primera. Por ello hemos de perseverar y ser constantes. Que el desacierto nos suponga un reto, y el reto una fuerza motora para mejorarnos a nosotros mismos.

– Si no se disfruta de lo que se está haciendo, es difícil que la motivación aparezca. Por eso tenemos que buscar el lado divertido de nuestra actividad. Pensar en aquello que nos va a hacer sentir bien cuando estemos en nuestro trabajo y acudir a nuestro puesto con esa idea. Debemos rendir sin pensar que lo hacemos por dinero, sentirnos libres pese a que tengamos ciertas obligaciones.

Persigamos nuestros sueños

¿Por qué no van a poder hacerse realidad? ¿Dónde está escrito que aquello que hemos deseado siempre es simplemente una utopía? Nada es imposible, ese debe ser nuestro lema, y para ello:

– Tenemos que dar siempre el máximo de nosotros mismos. Esforzarnos por ser cada día un poco mejores, que siempre haya un aprendizaje que nos curta tanto en nuestros aciertos como, sobre todo, en nuestros errores. Las ventas van a subir como la espuma si elevamos a la máxima potencia nuestro afán de superación, nuestro deseo de llegar un poco más lejos.

– Y por supuesto, debemos ser nosotros mismos, en cualquier circunstancia. Ser auténticos nos allanará el camino hacia el éxito. Y, sobre todo, nos hará sentir en paz en nuestro interior. Si tratamos de agradar a todo el mundo en el trabajo, de aparentar ser lo que no somos, al final acabaremos cayendo en nuestras propias trampas y eso nos conducirá al fracaso, y el fracaso a la desmotivación.

Si nos aplicamos todos estos consejos y los llevamos a rajatabla, los resultados irán apareciendo. Nuestra motivación crecerá a un ritmo vertiginoso de la misma manera que lo harán las ventas de nuestra empresa. Creer en lo que hacemos es más importante de lo que parece.